Ventanas, tiempos y la siguiente jugada

 Bien dicen que cuando se cierra una puerta, conviene estar atenta, porque detrás de ti suele abrirse una ventana… a veces incluso más de una.
Durante mucho tiempo me costó aplicarlo. Yo creía —con absoluta convicción— que cada dolor y cada evento que me desajustara debía ir acompañado de un proceso largo, profundo y casi solemne de sanación. Como si el sufrimiento necesitara extenderse para ser válido.
Últimamente he comenzado a comprender que no es exactamente así. Y no lo digo como una nueva teoría, sino como una conciencia que se va afinando al observar la vida, al aprender de personas que transitan sus procesos de otra manera, y al reconocer qué sí me nutre y qué no.
Claro que lo vivido necesita ser procesado. Negarlo sería huir, y eso siempre termina cobrando factura. Pero en mi caso, los procesos se volvieron tan largos, tan densos, que cuando finalmente levantaba la mirada… la ventana de oportunidad ya se había cerrado.
La vida tiene sus propios tiempos.
Y no siempre coinciden con los míos cuando entro en estados prolongados de duelo.
Hoy me gusta pensar la experiencia humana como una especie de juego simbólico. No en el sentido superficial, sino como una dinámica donde hay movimientos, pausas, aprendizajes y elecciones.
En todo juego hay momentos en los que pierdes una pieza, tropiezas o te ves obligada a replantear tu estrategia. Observas, respiras, entiendes… pero sigues. No te quedas eternamente analizando la jugada que ya pasó.
En la vida ocurre algo muy parecido.
He sido honesta conmigo: muchas veces me quedé fuera del tablero. Me tomé demasiado tiempo dramatizando los tropiezos, convencida de que “hacer bien el duelo” me garantizaría un futuro mejor. Seducida por el deber ser, cerré los ojos a lo que estaba ocurriendo en el presente.
La verdad es que no funcionó.
No fue hasta que empecé a soltar esa rigidez que algo cambió. Aprendí a procesar más rápido, con conciencia, sin negación, pero sin quedarme atrapada. A respetar los tiempos reales —los lógicos, los humanos— sin convertirlos en castigos prolongados.
Y algo curioso sucede cuando haces eso: la vida, por un instante, parece creer que aún estás detenida… y entonces aparecen nuevas oportunidades. Caminos que antes no veías. Ventanas que esta vez sí logras reconocer, porque ya no estás con los ojos cerrados.
Este se ha vuelto un propósito claro para mí:
mantener los ojos bien abiertos.
Comprender las zancadillas no como castigos, sino como ajustes de rumbo. Preguntarme para qué sucede lo que sucede. Recordar que todo, incluso lo incómodo, tiene un sentido de expansión.
Y desde ahí, con presencia y energía consciente,
elegir la siguiente jugada.

Liberación energética con el corte psicomental

Liberación energética con el corte psicomental

Liberación energética con el corte psicomental

Hoy quiero compartir un poderoso ejercicio de liberación que me ha acompañado a lo largo de los años: el Corte Psicomental, un método que aprendí del Dr. Alejandro Zaleta. Este proceso combina elementos de programación neurolingüística, psicomagia y magia blanca, y ha sido una herramienta clave para despejar mi energía y alejar de mi vida aquello que ya no me sirve.

En esta ocasión, lo realicé para soltar emociones, energías negativas y patrones que han estado presentes en mi vida dentro del espacio donde cuido a mi madre. Fue un ejercicio profundo, acompañado de mucha reflexión y un firme deseo de proteger mi energía y mantenerme alineada con la vibración de luz y amor.

El Proceso del Corte Psicomental

1.- Preparación: Escribir y Dividir

En una hoja de papel:

✅ Dividí la hoja a la mitad.

✅ En la parte inferior, escribí todo aquello que quiero eliminar de mi vida, con un encabezado de liberación: “ROMPO, CANCELO, ELIMINO, FORMATEO, DESINSTALO O SACO DE ESTA LÍNEA DE MI TIEMPO:”

✅ En el espacio de división entre lo negativo y lo positivo, tracé nueve líneas horizontales (o el número que prefieras), representando dimensiones a las que mando esta energía negativa para que se disuelva completamente.

✅ En la parte superior, escribí lo que quiero atraer a mi vida, usando afirmaciones positivas como: “Yo, (nombre o siglas), en esta fecha, ATRAIGO, PROGRAMO, ACTIVO, GENERO, MANIFIESTO, DESARROLLO ESTRATEGIAS Y ACTÚO PARA MI REALIDAD.”

 

2.- Corte y Quema: Acto de Rebeldía y Liberación

✅ En la hoja completa, corté primero la mitad negativa de forma vertical, cuidando no cortar las líneas que representan las dimensiones. Luego, corté en horizontal hasta que el contenido negativo se convirtió en cuadritos.

✅ Finalmente, corté las líneas de dimensiones, creando pequeñas tiras de papel que coloqué encima de los cuadritos negativos.

✅ Hice una bolita con todo el papel cortado y lo coloqué dentro de una cazuelita de papel aluminio, creando una especie de “caja de Faraday” para contener la energía y evitar que se disperse.

✅ Encendí una vela, la volteé con la flama hacia abajo y la usé para prender fuego a los papeles. Este es un acto de rebeldía simbólica, donde regreso al universo todo lo que no me pertenece.

🔥 El fuego tardó en prender, pero cuando lo hizo, ardió con una intensidad sorprendente, como si se estuviera quemando algo mucho más grande que solo papel.

✅ Mientras ardía, agregué sal de grano y el jugo de un limón fresco directamente sobre el fuego. Esto intensificó la reacción, ayudando a purificar la energía liberada y asegurando que se consumiera por completo.

✅ Si algunas partes quedaron sin quemarse, las removí hasta que todo quedó reducido a cenizas.

3.- Despedida: Sacar la Energía de Casa

✅ Cerré la cazuelita de aluminio, atrapando toda la energía liberada dentro.

✅ La comprimí en una bolita y la saqué de mi casa, depositándola en un bote de basura fuera de mi entorno.

Este es el último paso de la parte negativa del ejercicio, asegurándome de que esa energía se aleja por completo de mi vida.

 

4.- Integración: Reforzar la Nueva Energía Positiva

✅ Una vez eliminada la parte negativa, queda la mitad superior de la hoja, que contiene la versión positiva de mi realidad.

✅ Esta parte refleja mis deseos, reflexiones y decretos, lo que quiero manifestar en mi vida ahora que he liberado lo negativo.

✅ Para reforzar esta nueva energía, guardé este papel en un lugar donde pueda verlo y leerlo todos los días.

✅ Se recomienda pegarlo en un espacio visible como el refrigerador, o en mi caso, llevarlo en mi cartera, ya que voy y vengo constantemente.

✅ Leerlo diariamente me ayuda a llenar el vacío que dejé atrás con una energía renovada y alineada con lo que deseo atraer a mi vida.

Este último paso es fundamental, ya que no solo libera, sino que también integra la nueva vibración en mi día a día, reafirmando mi intención con constancia.


Reflexión Final

Después de este proceso, me siento profundamente liberada. No solo dejé atrás lo que me pesaba, sino que también reforcé mi intención de mantener mi energía limpia, alineada y protegida.

Estamos en un momento clave de transformación energética. No podemos permitir que las energías ajenas, los miedos y las frustraciones de otros nos arrastren. Este ejercicio me recuerda que somos dueños de nuestra vibración y que siempre podemos elegir limpiar nuestro campo energético.

Si sientes que necesitas soltar algo en tu vida, te invito a probar este método. Recuerda: la intención es la clave.